Hoy te cuento por qué aparece la amaxofobia (pánico a conducir) y cómo superarla, ya que pasa inadvertida en la sociedad, incluso entre los que la sufren.

Las fobias producen comportamientos exagerados e irracionales a determinadas situaciones, como volar en avión, o a ciertos animales: arañas, serpientes…, y como cualquier otra dolencia humana, necesita de tratamiento profesional para superarla.

No hay que confundir miedo con fobia. La fobia es más intensa y paralizante, y quien la padece se siente incapaz de superarla, condicionando a veces su vida, ya que el pánico exagerado es irracional, y combatirlo es complicado y doloroso para la persona.

La amaxofobia se produce por dos circunstancias: haber sufrido un accidente de circulación, o por alguna causa oculta desconocida.

Miedo a conducir

Son ya muchos los años que llevo ayudando a personas a superar el miedo a conducir, y habitualmente su perfil suele ser el de alguien que obtuvo su permiso de conducir hace más de 10 años y que…

  1. No llegó a conducir nunca, por diversos motivos.
  2. Lo hizo con alguien poco comprensivo que le criticaba en exceso y por la presión dejó de conducir.

Y ahora, después de una más de una década, se reapuntan a la autoescuela para superar ese miedo y lograr la confianza y seguridad que no consiguieron en su momento.

Mi experiencia me ha confirmado que todas estas personas se alegran mucho de haber tomado esta decisión, ya que como tienen su permiso de conducir, solamente necesitan un pequeño impulso para volver a retomar la práctica y empezar a disfrutar de la carretera.

Pánico irracional a conducir

Sin embargo, cuando he tratado a alumnos con amaxofobia, la situación es mucho más compleja, sobre todo si la fobia se ha producido espontáneamente y sin motivo aparente.

Si alguien ha sufrido un accidente de circulación, la razón de su amaxofobia es más clara y razonada, sin embargo existen personas que nunca lo han tenido y de repente tienen que dejar de conducir por el pánico que les invade.

Te cuento el caso de una chica que un día, iba conduciendo con normalidad, y al incorporarse a una autovía empezó a sudar, se le aceleró el pulso y entró en pánico. Tuvo que parar en el arcén y llamar a un familiar que fue a recogerla al lugar donde había detenido el coche, en plena autovía… y no pudo volver a conducir más.

Cuando la conocí, ella no encontraba ni explicación, ni solución a su problema. Tratamos su problema con comprensión empatía, en una mezcla de exposición al pánico y transmisión de confianza en ella misma, con el que pudo racionalizar y vencer la amaxofobia.

Volvimos al lugar donde sucedió el ataque de pánico. Conducía ella porque se sintió con fuerza y lo hicimos un primer día, y otro, y muchos más. Fuimos a su lugar de trabajo muchas veces y aunque al principio no lo pasó nada bien, acabó superándolo.

Debes saber que esta chica no carecía de falta de destreza, habilidad, o experiencia al volante. Ella conducía bien, pero como decía antes, una fobia es irracional y paraliza tu cuerpo.

Amaxofobia con «posible» motivo

También he tratado casos de pánico a conducir, pero en esta ocasión sí que había algo que quizás podría explicarlo, y es que todas estas personas se dedicaban a la Sanidad, y además trataban a víctimas afectadas por accidentes de circulación.

Nunca habían estado involucrados uno, pero al ver a diario a personas accidentadas, eso podría ser el desencadenante de la amaxofobia que impedía que pudieran sentarse al volante, así que si conducir te provoca un pánico exagerado que condiciona tu vida, pide ayuda a especialista en y lo superarás, ¡seguro!

Ánimo.

Un saludo y hasta pronto.