Hola, me presento. Me llamo José Luis Amarilla y “arranco” este blog donde comienza mi andadura, que tiene un doble propósito:

El primero es que tu camino hasta aprobar tu permiso de conducir sea fácil, agradable y exitoso.

Y el segundo, que sigas disponiendo del acompañamiento e información de todo lo referente que necesitas saber tras tu deseado aprobado, para tu vida diaria como conductor y conductora, y sobre todo…

«Te unas al grupo de personas que nunca ha sufrido ni provocado un accidente».

Hace unos días escuche al Director General de Tráfico (Pere Navarro) hablar en la radio, en una entrevista con Carlos Alsina en la cadena Onda Cero.

Alsina le preguntaba si podría ser necesario exigir algún tipo de permiso para las nuevas bicicletas con motor o los patinetes eléctricos, y Navarro contestaba que teníamos que tener sobre todo más sentido común y no exigir tantos permisos ni crear tantas normativas.

Estoy de acuerdo con el Director en parte de ese argumento, pero debemos tener en cuenta que cada persona tiene su propio sentido común y no tiene por qué coincidir con el de los demás.

Para mí sería de sentido común que no se permitiera beber ni una sola gota de alcohol para conducir, sin embargo, para fabricantes, distribuidores y restauración en general, le ven sentido a que se permita beber cierta cantidad de alcohol, para poder conducir.

De la misma forma los fabricantes de ciclomotores prefieren que para conducirlos no se exija un permiso de conducir, ya que dificulta su adquisición y por lo tanto, se venden menos ciclomotores.

“Se suele decir que el sentido común es el menos común de los sentidos”.

Normalmente coincidimos con el sentido común de los demás cuando también nos unen los mismos intereses. Por tanto, dejar al sentido común el libre albedrío de las personas, ¿no crees que es muy arriesgado?

También el Director dio un dato escalofriante…

“En España mueren 1800 personas al año en accidentes de circulación y dejan más de 9000 heridos con secuelas graves de por vida”.

Aunque las estadísticas han mejorado, no podemos permitirnos tantos daños humanos. Entonces… ¿qué podemos hacer para luchar contra los accidentes?

Algo que se puede hacer y que, para mí, es de “sentido común “es equiparar los conocimientos de todos los conductores, e influir en sus buenas actitudes y costumbres al volante.

Desgraciadamente, la inmensa mayoría de las personas, mientras están aprendiendo a conducir, dan por supuesto que lo que les enseñamos en la autoescuela sólo deben aplicarlo hasta lograr el aprobado.

Después, harán lo que hacen la mayoría del resto de conductores, que es no respetar en su conjunto las normas de comportamiento en la circulación… salvo que existan radares, cámaras o presencia de la policía o de la guardia civil.

En parte es normal que lo vean así, porque desde la primera clase práctica que tienen, aunque el profesor le dice al alumno:

“Detente en el paso de peatones”,
– y el alumno ve como el resto de conductores no lo hacen–.
“Circula respetando el límite de velocidad”,
–sin embargo, somos los únicos que lo hacemos, el resto de vehículos nos adelantan y hasta nos pitan recriminándonos nuestra lentitud–.
“En una glorieta, circula siempre por la derecha”
–poniéndonos en peligro porque los demás vehículos se cruzan desde el interior a las salidas–.
 “Detente en el stop”
–y otros conductores hacen gestos de enfado porque ellos no se detienen nunca, si no vienen otros vehículos–.

Y además de todo lo anterior, un porcentaje muy elevado de gente conduce mirando el móvil y hablando por él, y casi nadie circula por el carril de la derecha en las autopistas, cuando hay tres carriles–.

Con este panorama, cuando un conductor novel sale a las vías públicas, tarda muy poco tiempo en adquirir las malas costumbres que tiene casi todo el mundo y que acabo de describirte.

Cuando alguien obtiene el permiso de conducir, se confía de que ya es para toda la vida. Que se preocupe de formarse el que tiene que aprobar y el resto de normas, las respetará cuando le convenga, o no le quede más remedio.

Y yo me pregunto, ¿no es de “sentido común” que todo el que posea un permiso de conducir, cada cinco años tenga que hacer un examen de reciclaje para mantener los conocimientos al día?

Y así deshacerse de la sensación de que el permiso de conducir es para siempre, que puedes circular como te dé la gana, y que tienes que preocuparte de mantenerte actualizado.

“Por ti y por el resto de conductores y peatones”.

Es verdad que con el tiempo se aumentan las habilidades y la experiencia, pero también es muy cierto que disminuyen los conocimientos y aumentan las actitudes negativas.

¿No crees que es mejor invertir en formación, que, en cuidados hospitalarios, discapacidades causadas por un accidente de tráfico, psicólogos y hasta muertes prematuras?

“Confío en que, entre todos, podemos lograr que el sentido común sea por fin, común”.

Se podría realizar un examen teórico cada equis años, para obtener la renovación del permiso, que no contenga toda la normativa sobre tráfico y seguridad vial, sino principalmente lo que pueda afectar en mayor medida a los conductores actuales de ese permiso en concreto para mantenerse formados en las últimas novedades legislativas y de seguridad vial.

Del mismo modo que todo profesional de cualquier ámbito que tiene una responsabilidad necesita reciclarse, como un médico, un ingeniero, un abogado, o un albañil, un conductor también lo necesita, porque de sus decisiones dependen su vida y la de los demás.

Tratemos de aprender con el objetivo de mantener el conocimiento a lo largo del tiempo, al igual que nuestras actitudes positivas.

Intentemos aprender a lo largo y no a lo ancho, exigiendo mucho para aprobar el permiso de conducir inicialmente, sin volver a exigir nunca más una puesta al día de las normas de circulación.

Mantengamos los conocimientos, las habilidades y las actitudes durante el tiempo. Es de “sentido común”.